16.- ¿POR QUÉ MARCAR NORMAS A LOS NIÑOS?
- Arnoldo Rincón. Ph.D.
- 3 ago 2023
- 5 Min. de lectura
Los límites son como un mapa de ruta que les ofrecemos a nuestros hijos. A medida que crecen, van aprendiendo gracias a los límites: lo qué es "sí", lo qué es "no" y lo qué es "tú eliges", porque hay cosas que son opcionales. Los límites no obligan a la persona, los límites marcan rutas. Son mapas, y uno puede tomar una ruta u otra, pero lo importante es saber que existen rutas diferentes y que ese niño, de nuestra mano, aprenderá a decidir con la práctica diaria, guiado por nosotros.
De toda la serie de habilidades, estrategias y conocimientos que vamos adquiriendo a lo largo de la vida, hay algunos fundamentales: las reglas de convivencia y de relación social, que son, ni más ni menos, los límites con los que nos topamos todos los días.Todos nosotros, como adultos, tenemos límites para funcionar. Si uno quiere conducir a 140 Km./h por una calle de la ciudad, va a encontrarse a alguien que va a ponerle una multa; si uno quiere llegar a la oficina a cualquier hora, seguramente alguien va a decirle qué día ya no tiene que volver, etc.
¿Por qué debemos poner límites y normas a nuestros hijos?
Los límites brindan a los niños muchas cualidades positivas:
1.-Seguridad.
Un niño aprende a caminar por la vida sabiendo qué puede hacer y qué no puede hacer; qué está permitido y qué no está permitido. Hay que saber, además, que los niños tratarán de traspasar ese límite porque es una manera de saber cuál es. Y va a comprobar si lo que le dijimos lo cumplimos después. Si lo empiezo a dejar porque estoy cansado, porque no tengo ganas, porque me duele la cabeza, porque "bueno, mañana hablo con él", en realidad, el mensaje es "mamá o papá dice que no se juega, pero se puede jugar". Los niños no aprenden con palabras, aprenden con conductas.
2.-Protección.
Los niños aprenden desde muy pronto que si algún adulto se toma el trabajo de explicarle, de ponerle un castigo, de esperar que lo cumpla, de sacarle de problemas, de explicarle otra vez... es porque quiere protegerle. Obviamente, no lo dirán con palabras: "Gracias, mamá, por dejarme sin televisión porque sé que me quieres proteger". Por eso, por repetición, a lo largo de los años lo van entendiendo.
3.-Afrontar con éxito las situaciones sociales.
Los límites hacen que los niños tengan más éxito en las distintas situaciones sociales, porque algo que enseñan los límites es a respetar el derecho del otro. Nosotros, cuando limitamos a nuestros hijos, les enseñamos que para todo hay un punto, y que cuando tratamos de pasar esa barrera, se encuentran los derechos de otro, que no debemos invadir.
4.- Desarrollo de una alta autoestima.
La autoestima es cómo nos vemos a nosotros mismos, cómo nos queremos, cuánto nos queremos y cómo valoramos lo que somos y lo que hacemos.
5.- Autocontrol.
Aprenden la responsabilidad de la propia conducta, aprenden a funcionar sabiendo que uno hace algo y todo lo que uno hace tiene su consecuencia. Y como aprenden eso en casa, fuera de casa no les parece raro, y aprenden a aceptar la responsabilidad de sus actos. Todas nuestras elecciones tienen sus consecuencias; a veces, nos equivocamos al elegir, y también tiene sus consecuencias.
6.-Desarrollo moral.
Saber cómo funciona el mundo, saber dónde empiezan los derechos de una persona, dónde terminan mis derechos, qué puedo y hacer y qué no puedo hacer, las cosas buenas y las cosas malas, las cosas permitidas y las cosas no permitidas, es fundamental para el desarrollo moral, entre otros.Educar con normas y límites protege a tus hijos y les ayuda a reducir la aparición de conductas de riesgo tanto en la infancia como en la adolescencia. Todos los niños necesitan comprender las normas que existen en el entorno donde se mueven, saber hasta dónde pueden llegar y qué es lo que pasará si sobrepasan esos límites.
Gracias a una educación con normas y límites, los niños se pueden sentir seguros y protegidos porque saben quién está al mando y con quién van a poder contar para que les vaya guiando en el aprendizaje. En el caso contrario, en realidad, para los niños sería muy inquietante darse cuenta de que ellos tienen el poder o de que disponen de más capacidad de decisión que sus padres. Por lo tanto, gracias a los límites, los niños tienen una orientación que guía su conducta.
Otra ventaja de crecer con límites es la confianza que sienten los niños cuando sus padres les informan claramente de cómo deben hacer las cosas y hasta donde pueden llega. Esta confianza les va a ayudar a generar autocontrol. Erróneamente, hay padres que piensan que poner normas y límites a los niños va a anular su personalidad o les va a convertir en padres autoritarios.
Sin embargo, numerosos psicólogos y pedagogos consideran los límites y las normas absolutamente necesarios en la educación de los niños y que sus temores son infundados. En realidad, es todo lo contrario.
Los límites desempeñan un gran papel en el proceso de adaptación y descubrimiento del medio donde viven y se desarrollan con los demás. A medida que van creciendo, los niños necesitan determinar cómo van a actuar en cada una de las situaciones que se les presentan. Para aprender a comportarse de forma adecuada los niños necesitan mensajes claros sobre las normas que deben seguir, es decir, sobre lo que se espera de ellos y principalmente son los padres los que pueden darles esta información.
¿Qué ocurre cuando los niños crecen sin normas ni límites o tienen normas variables?
Por lo general, estos niños suelen desarrollar ansiedad, fruto de la incertidumbre de no saber lo que ocurrirá después de un determinado comportamiento, y a la larga, puede convertirse en un sentimiento de inseguridad. Cuando los limites están claros y permanecen estables, los niños saben si la conducta que están realizando es adecuada o no y también las consecuencias que tiene el incumplimiento de una norma.
Sin embargo, cuando los niños tienen límites poco claros y definidos, no saben hasta donde pueden llegar y es entonces donde comienza la lucha con las normas que rigen la organización del grupo y en consecuencia les traerá en muchas ocasiones problemas de conducta en el colegio y rechazo por parte de los compañeros.
En algunos casos, la educación se convierte en un pulso entre hijos que necesitan indagar, porque a los niños les gusta experimentar por sí mismos, por mucho que los padres les adviertan, y padres que luchan por mantener el control.
Precisamente, para conocer hasta donde llega este grado de control, los hijos ponen a prueba el poder que sus padres tienen sobre ellos y es una de las cosas que exploran con mayor frecuencia. La experiencia les enseña hasta donde pueden llegar y cuál es su posición con respecto a los otros miembros de la familia.
Al principio, en las primeras fases, este aprendizaje tiene lugar en casa y más adelante se da en otros ambientes como el colegio, donde también existe una autoridad que está ejercida por los profesores. Por este motivo, educar con normas y límites va más allá del ámbito familiar y es importante a nivel social.
La Educación con normas y límites promueven el Temor a Dios; ésto es, el respeto a lo establecido en la Palabra por el Señor, evitando creyentes religiosos sin amor a Dios, ya que este amor solo es evidente donde hay obediencia, y ésta se logra cuando hay conciencia de lo normativo y los límites... Ahí nacen las actitudes y comportamientos racionales y no Impuestos o negociados.





Comentarios