PROBLEMAS ESPIRITUALES
- Arnoldo Rincón. Ph.D.
- 17 jun 2023
- 4 Min. de lectura
Algunos plantean que los problemas espirituales ocurren cuando una persona no es capaz de encontrar fuentes de significado, esperanza, amor, paz, consuelo, fortaleza o conexión en la vida y su Creador Verdadero.
La variedad de problemas espirituales son en extremo, tienen muchas variantes, múltiples causales y por supuesto una gama interminable de consecuencias, siendo la más catastrófica la separación del Cuerpo de Cristo.
Sin embargo, los problemas espirituales comunes que un consejero pastoral puede tratar, entre otros, se puede resumir a groso modo en los siguientes:
Pérdida de fe:
Ayudar a las personas que han experimentado una crisis de fe, dudas o pérdida de creencias religiosas.
Sentimientos de culpa y remordimiento: Asistir a aquellos que se sienten abrumados por la culpa y el remordimiento o resentimiento debido a acciones pasadas o decisiones moralmente difíciles.
Duelo y pérdida:
Ayudar a las personas a lidiar con la pérdida de un ser querido y encontrar consuelo y esperanza en su fe. Es llevarlos a diferenciar entre las aflicciones que afectan la felicidad, el confort, las alegrías, pero que no pueden afectar el gozo que da el Señor y se adjudica en el espíritu del hombre.
Conflictos éticos y morales:
Brindar orientación y perspectiva espiritual en situaciones en las que las personas se enfrentan a dilemas éticos y morales por situaciones culturales o decisiones difíciles.
Crisis existencial:
Trabajar con aquellos que están experimentando preguntas y dudas sobre el propósito y el significado de la vida. Muchos creyentes caen en ese vacío existencial y empiezan a llevar vidas híbridas y de máscara, dado que caen en la negación y viven engañados y engañando a su entorno.¿No has analizado por qué se han suicidado creyentes, líderes e Incluso pastores?
Estrés y ansiedad espiritual:
Asistir a aquellos que sienten una carga espiritual y buscan alivio de la ansiedad y el estrés.
Problemas de relaciones multidireccionales:
Ayudar a las personas a resolver conflictos y desafíos en sus relaciones personales desde una perspectiva espiritual es inherente al ministerio de consejería pastoral. Muchos viven en conflicto permanente con sus semejantes e incluso cuestionan a Dios con aquella frase: ¿Por qué esto o aquello? y nunca se preguntan ¿para qué... qué propósito tiene el Señor... qué puedo aprender de esta situación aunque parezca o sea adversa? Vea los enfoques.
Falta de perdón y auto-perdón:
Guiar a las personas que luchan por perdonarse a sí mismas o perdonar a otros, y ayudarles a encontrar la paz interior.
Sentimiento de abandono Divino:
Trabajar con aquellos que se sienten abandonados o desatendidos por su fe distorsionada a deidades falsa, muertas e inexistentes.
Pérdida de dirección espiritual:
Asistir a aquellos que se sienten perdidos, desconectados o desorientados en su camino espiritual y ayudarles a encontrar claridad y propósito.
La vida del cristiano es una batalla constante, tanto en el campo físico como también, y principalmente, en el espiritual. Mantenerse fuerte espiritualmente, con la fe avivada, es la única manera para permanecer victorioso en esta batalla. Ese es el gran desafío... Coadyuvar y animar a no perder la confianza en el Señor... Hijitos, confiad en mí. Yo he vencido al mundo.
Por tal razón, en la Biblia, el apóstol deja la advertencia: "… y se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga" (1 Corintios 10:12).
También enseña el secreto para mantenerse de pie: «Digo, pues: Andad por el Espíritu, y no cumpliréis el deseo de la carne.» (Gálatas 5:16).
Andar en Espíritu es andar siempre atento a la voz de Dios, priorizar la comunión con Él y alimentar el espíritu por medio de la lectura de la Palabra de Dios y de la oración permanente y sin cesar; ambas actividades espirituales van a generar una genuina comunión íntima y dialógica con el Señor.
Estas prácticas son imprescindibles para que desarrolles la intimidad con Dios y, consecuentemente, tengas sensibilidad para escuchar y obedecer Su voz. De lo contrario, existirán débiles espiritualmente y presas fáciles para la acción del mal.
Otros síntomas de problemas espirituales:
1. Orgullo
Así como la humildad es la característica principal del nacido de Dios, el orgullo es la característica principal de los nacidos de la carne. Entonces, la primera cosa que sucede cuando una persona está débil espiritualmente es que ella pierde esa humildad. El orgullo empieza a hablar más alto, a sobresalir, y ella no logra ver cuánta ayuda necesita. En lugar de eso, tiene aquella falsa impresión de bienestar; no reconoce siquiera sus propias fallas. En cambio, sus ojos están atentos a los errores de los demás.
2. Egoísmo
Ella pierde la sensibilidad para percibir la necesidad del otro, preocupándose solo por sus propias necesidades. Incluso frente a alguien que está sufriendo, no se sensibiliza. Si antes tenía sed de evangelizar, ahora lo evita.
3. Fe intermitente o fingida
La persona espiritualmente débil es identificada fácilmente por su inconstancia en la fe. Si antes tenía una fe definida, ahora un pequeño obstáculo ya es suficiente para hacerla dudar e incluso desistir. Se volvió una persona fácilmente influenciable.
4. Falencia de ejercicio espiritual
Desconexión total con oración, ayunos con propósito real o acciones de gracia, reflexiones y serias y profundas sobre las promesas.
5. Miedo / duda
Ya dijimos que la persona espiritualmente débil tiene una fe intermitente, es de dobles e inconstante; un momento cree, un momento duda o divaga. Por lo tanto, es bombardeada fácilmente por la incredulidad y por el miedo, los temores y pensamientos negativos ganan fuerza, y ella se vuelve aún más vulnerable a la acción del mal. Una víctima potencial de los ataques del diablo.
6. Desánimo para estudiar y/o escudriñar la Biblia
Ya no tiene interés en la lectura de la Biblia. Todas las veces que abre la Biblia para leer, el desánimo se apodera y, se siente somnolientaño y de inmediato abandona la lectura, que se vuelve cada vez más escasa.
7. Mal enfoque, mira distorsionada
Ya no tiene visión espiritual, se volvió malicioso, ciego a lo espiritual y enfocado a lo material. Sus ojos ya no están sobre Jesucristo. Empieza juzgar todo y a todos. No acepta la reprensión de la Palabra, tampoco el Consejo y la advertencia; en lugar de eso, cuando se le llama la atención, se hace la víctima, se siente blanco de la injusticia y se llena de ira. Ya no logra ver el cuidado de Dios.
Recuerda que estos problemas pueden variar en intensidad y complejidad, y que cada individuo puede tener circunstancias únicas y personales. El consejero pastoral debe evaluar y adaptarse a las necesidades específicas de cada persona que busca su ayuda.
Actividad:
¿Cuál Considera Usted la Mayor Consecuencia Espiritual?
¿Puedes indicar un problema Espiritual dentro de la diversidad de éstos, e indicar al menos un causal?





Muy buenas tardes espero que Dios nos bendiga a todos muy buen estudio
Bendiciones